La verdadera educación está bien definida como el desarrollo armonioso de todas las facultades: la preparación minuciosa y adecuada para esta vida y para la vida eterna futura. Es a principios de los años en el hogar y en las actividades escolares convencionales que se desarrolla la mente, que establece un nivel de vida y que forma el carácter. La Educación, pág 5, EGW